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Un Papanicolaou es un estudio médico que ayuda a los médicos a identificar problemas en el cuello uterino (la parte inferior del útero que conduce hacia la vagina). El Papanicolaou puede identificar infecciones y otros problemas, como células anormales que, en el futuro, pueden convertirse en cáncer si no se las trata.
Durante el procedimiento, el médico o una enfermera recogen una pequeña muestra de mucosidad raspando suavemente el cuello uterino con un pequeño cepillo. La muestra se envía a un laboratorio, donde los técnicos ven si existen células que no son normales.
Toda mujer que haya tenido relaciones sexuales y que tiene su cuello uterino (es decir no se le ha retirado el cuello por una operación), debe realizarse un examen de papanicolaou anualmente.
Esto permitirá descubrir lesiones pre-cancerosas o cánceres incipientes del cuello uterino, que fácilmente pueden ser tratados y así evitar que la enfermedad progrese y sea mucho más difícil su control, e incluso ponga en riesgo la vida de la paciente.
¿Las mujeres vacunadas contra el papiloma virus, deben también realizarse esta prueba?
Sí. La vacuna contra el papiloma virus, aplicada prioritariamente en mujeres que no han tenido aún relaciones sexuales, la protegerá sólo contra el 70% de los cánceres de cuello uterino, originados por este virus. Por eso vacunarse es una excelente medida, pero no elimina la necesidad del Papanicolaou periódico.
Tamika F.
Sobreviviente de cáncer de cuello uterino
Edad: 35 (25 al recibir el diagnóstico)
Cuando tenía 25 años, vivía en Washington, DC, donde trabajaba como productora de televisión, y amaba la vida que llevaba. Me sentía súper bien y saludable, por lo que dejé pasar unos cuántos años mis pruebas de Papanicolaou. Pensé que podrían esperar.
Cuando finalmente me hice un chequeo, recibí el susto de mi vida. Tenía cáncer de cuello uterino. Quedé devastada y me pregunté cómo era posible: era demasiado joven y fuerte para que me pasara eso.
Mi médico me recomendó una histerectomía radical, lo cual significaría que no podría tener hijos, algo que siempre había anhelado. Busqué otras opiniones médicas para entender mis opciones. Pero al final, me hicieron una histerectomía. También recibí quimio y radioterapia.
Estaba deprimida, pero con el apoyo de mi familia y amigos, terminé el tratamiento.
¡Ya no tengo cáncer y disfruto de la vida! Aprendí lo importante que es hacerse pruebas habituales de Papanicolaou. Si no me hubiera hecho esa prueba, con la que me diagnosticaron el cáncer, a lo mejor no estaría aquí hoy. Soy la prueba viviente de que las pruebas de detección pueden encontrar cáncer de cuello uterino en sus etapas iniciales, cuando el tratamiento es más eficaz.
El Papanicolaou realmente sirve para prevenir cáncer de cuello uterino. Puede detectar cambios precancerosos en el cuello uterino que pueden ser tratados antes de que se conviertan en cáncer. Soy una gran creyente de lo importante que es decirles a las mujeres sobre los beneficios del Papanicolaou. Es más, en el 2005, fundé Tamika y sus amigas, una organización comunitaria sin fines de lucro que busca aumentar la concientización sobre el cáncer de cuello uterino y el Virus del Papiloma Humano (VPH).
Espero que otras mujeres aprendan de mi experiencia y se hagan las pruebas de Papanicolaou en la forma recomendada.